Punto Galgo nace en 2012 con el fin de hacer collares diferentes y únicos. La culpable tras este proyecto creado con mucha ilusión y la fuente de inspiración día a día es Shiwa, mi primera perra adoptada.

En busca de los mejores productos y accesorios para ella nació Punto Galgo. Cada uno de nuestros proyectos se confecciona a mano con mucho cariño y cuidando al máximo cada detalle para mejorar la vida de tu mejor amigo.

La parte más importante de Punto Galgo es que somos conscientes del problema que existe en España con el maltrato y abandono de estos maravillosos animales. Por ello, el 5% de tu compra irá destinada a la ayuda de refugios y asociaciones de rescate.